Cómo pintar puertas de madera

Procedimiento para el pintado de una puerta

Antes de proceder a aplicar la pintura se deberán arreglar las imperfecciones de la madera.
Llega un momento en el que es necesario cambiar la pintura de las puertas de nuestra casa. Para ello no siempre es preciso acudir a un profesional. Con paciencia y algo de pericia podemos hacerlo perfectamente nosotros mismos.

Lo primero que tendremos que hacer será quitar la pintura vieja de la puerta de madera. Hasta que la puerta no quede totalmente limpia no es aconsejable que se comience a pintar, ya que, de lo contrario, ni la pintura ni los barnices que apliquemos a la madera se adherirán bien.Pintar puerta de madera

Es posible que, si la puerta es vieja, tenga desperfectos. Éstos deberán ser reparados para que la puerta quede perfectamente tras la aplicación de la pintura. Para ello utilizaremos un resanador del tipo que absorbe tintes.

Con esto no terminan los preparativos previos que debemos efectuar a la madera. Si lo que queremos es aplicar una pintura de agua será necesario que antes humedezcamos la madera. De esta forma conseguiremos levantar el grano, para después pasar una lija con la que alisaremos toda la superficie de la puerta. Esto sólo lo haremos si queremos pintar con pintura de agua. Si, por el contrario, lo hacemos con pintura al aceite bastará simplemente con que lijemos la madera.

pintar puertas de madera

Llega el momento de proceder a pintar la puerta. Comenzaremos agitando bien el bote de pintura y a continuación la verteremos en un recipiente que posea una boca ancha. A continuación pasaremos ya a aplicar la pintura sobre la madera, ya sea con una brocha o con una esponja. Es importante que la cantidad de pintura que demos a la puerta sea abundante, aunque nos parezca que nos estemos pasando. También es importante que sigamos la veta de la madera a la hora de aplicar la pintura.

Como siempre, deberemos esperar a que la pintura se seque antes de aplicar una segunda capa. Para terminar procederemos a aplicar una cera o un barniz. Que no nos extrañe que el color de la pintura se oscurezca un poco, ya que la aplicación de este tipo de productos conlleva estas consecuencias.

Lacar una puerta

Conseguir una superficie perfectamente lacada resulta posible utilizando los materiales adecuados y trabajando con el método idóneo.

Primeros pasos 
Lo primero y más importante es la fase inicial de preparación de la puerta antes de proceder a su lacado. Debe aplicarse una imprimación, dejar secar y lijar suavemente. También es imprescindible rellenar cualquier orificio, por pequeño que sea.

El esmalte debe ser de calidad y los fabricantes actuales los desarrollan tanto sintéticos como grasos.
Se puede realizar tanto con brocha como con rodillo, dependerá de lo que más fácil o cómodo nos resulte, teniendo en cuenta que la brocha ha de ser de muy buena calidad, para que no suelte pelos y estropee la superficie.

Si el trabajo ha de hacerse en una habitación muy fría y la pintura está viscosa, puede colocar el bote en un recipiente con agua caliente para que se vuelva más fluida, facilitándonos su utilización. Es importante aplicar las pinturas en pasadas muy finas y dejar que sequen perfectamente.

Trabajar con la brocha

Para pintar puertas de madera con la brocha, realice lo siguiente:

Con unos pequeños conocimientos resultará muy sencillo utilizar una brocha para realizar un proceso de lacado.

  1. -Lo primero es eliminar los pelos sueltos de la brocha.
  2. -Sumerge la brocha ligeramente en el bote de pintura y escurre el exceso en el borde.
  3.  La superficie se divide en bandas y la pintura se aplica a la derecha e izquierda, con pasadas oblicuas a la superficie y no verticales.
  4. -Pinta primero todas las esquinas y después las superficies más grandes, comenzando siempre por la parte superior.
  5.  Intenta no pasar la brocha sobrecargada.
  6.  Si el esmalte está muy espeso, dilúyelo con un poco de aguarrás.

Con el rodillo

Para pintar puertas de madera con el rodillo, realice lo siguiente:

Si no estás habituado a trabajar con brocha, te resultará más sencillo hacerlo con un rodillo. Ten en cuenta algunos detalles.

  1. – Si el esmalte es acrílico, utiliza un rodillo de espuma. Si es sintético utiliza uno de mohair, ya que el aguarrás deteriora la espuma.
  2. – Es importante utilizar una bandeja especial, que debe ser al menos tan ancha como el rodillo.
  3. – Vierte en la bandeja un poco de pintura y sumerge el rodillo sin dejar que se cargue mucho.
  4. – Para evitar salpicaduras, mueve con suavidad el rodillo por la bandeja.
  5. – Da una pasada sobre la superficie y alisa en dirección opuesta. Superpón cada pasada para que no queden huecos.
  6. – Es muy importante escurrir bien la pintura para que no se noten las pasadas.

La última moda
Últimamente se han puesto muy de moda los kits de utensilios para pintar, que podemos encontrar en cualquier centro de bricolaje. Incluyen almohadillas de mando de varios tamaños, conocidas como brochas americanas. Están recubiertas con una especie de terciopelo y son cómodas. También llevan pequeños rodillos, ideales para lacar los marcos de ventanas y puertas.

Pequeños consejos

Si la puerta que vas a lacar tiene cristal, para no pintarlo, pega unas bandas en el borde del marco interior. Si estás acostumbrado podrás usar una brocha redonda y pequeña.

Ten en cuenta, que las superficies con canales o molduras y las curvas de los muebles es más sencillo lacarlas con una almohadilla flexible.

Vídeo como pintar una puerta

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